Durante el año pasado, cuando decidí cambiar mi estilo de vida, empecé a fijarme en el comportamiento de las personas especialmente personas cercanas a mí como familiares y amigos. Lo que descubrí me pareció muy interesante, la manera de consumir moda de cada uno era totalmente diferente. Luego de un tiempo logré descifrar dos patrones de compras cada uno diferente al otro, pero todos llegando a la misma dirección. También me di cuenta que el consumismo y el materialismo estaban ligados a estos patrones.

Patrones de Compras

Patrón de compras #1
Patrón de compras #2

El día de hoy quiero hablar sobre la diferencia entre compras compulsivas y compras impulsivas ya que muchas veces he escuchado a personas decir que ir de compras es como una “terapia anti estrés”. O también existen personas que cuando ven alguna oferta sienten la necesidad de comprar algún artículo. Este tipo de comportamiento tiene un trasfondo psicológico, todo dependerá del motivo o la razón por el que se está haciendo la compra.

Compras Compulsivas

Las compras compulsivas tienen un significado, al realizar la compra nos da una sensación de satisfacción o de placer momentáneo. Es por eso que volvemos a realizar el proceso de compra cayendo en un patrón de comportamiento adictivo.

La mayoría de los compradores compulsivos planean ir de compras para evitar el estrés o cuando sienten alguna angustia emocional. Es un trastorno psicológico el cual 90% son mujeres.

Compras Impulsivas

Por otro lado, las compras impulsivas son aquellas que no se planifican. Generalmente suceden cuando estamos de paseo y vemos algún artículo en oferta y automáticamente lo compramos sin pensarlo.

Este comportamiento está ligado a nuestro cerebro, lo que quiere decir que al realizar una compra activamos los circuitos de recompensa cerebrales lo cual hace que repitamos la misma acción una y otra vez. Estudios demuestran que el 50% de nuestras compras son de este tipo.

Cambiemos nuestros hábitos

Los invito a que dejemos de comprar por comprar. Compremos algo solo cuando sea necesario. No sigamos viviendo en una sociedad en la que las personas son valoradas según lo que poseen o pueden llegar a poseer. Dejemos de vivir en una sociedad materialista.

Este nuevo estilo de vida me ha abierto los ojos de una manera en la que dejé de querer verme de cierta manera. El consumir moda de una manera responsable y sostenible hizo que mis hábitos de compras cambiaran y ahora solo compro algo cuando realmente lo necesito o cuando quiero reemplazar algo que tengo dentro de mi clóset.

Te invito a que evalúes tus compras y hagas el cambio, recuerda que nuestro comportamiento es un hábito y los hábitos se pueden cambiar para nuestro bien.