El martes nos reunimos con unos amigos a comer tacos, ¡yummy! Fuimos a Cielito Lindo y ordenamos una Taquiza, estaban súper delis. Es muy raro cuando se me antoja comer tacos, pero los disfruto mucho cuando los comemos.

Al terminar de comer decidimos ir por un postrecito. Muy a menudo digo que tengo un estómago específico para los postres porque siempre tengo espacio para uno. Luego de ordenar nuestros postres buscamos una mesa que estuviera desocupada y en un “lugar estratégico”, seguimos la plática hasta las 10:30 pm.

Regresamos a la casa a eso de las 11:00 pm y nos preparamos para dormir, me sentía cansada y agradecida a la vez porque son esas salidas inesperadas que llenan de felicidad al corazón. 💕