He estado un poco ausente por acá pero eso de planear una boda y manejar dos negocios a la vez es un poco caótico, agregándole también asuntos personales y reuniones familiares…ya se podrán imaginar cómo está mi cabeza jajaja.

El día de ayer se llegó la hora de elegir el vestido que voy a estar usando el día de mi boda. Ya tenía en mente el estilo que quería y llevaba algunos otros en mente que estaban fuera de mi zona de confort. Siempre es bueno ir con la mente súper abierta probarse todo.

Claudia al verme entrar a la tienda me atendió muy amable y empezamos a platicar sobre los diseños que tenía en mente, presupuesto, estilos que no me gustaban para nada y detalles de la boda como la decoración, el lugar, la hora, etc. Me encantó la disposición de Claudia tan sincera para ayudarme a encontrar EL VESTIDO.

Luego de platicar y tener en mente estilos que me iba a tallar, Claudia me llevó a los vestidores (por cierto son súper lindos y cómodos perfectos para llevar a esa persona que me ayudó a elegir mi vestido). Me llevó varios vestidos y me los probé toditos. Es increíble pero llegué con una idea “tan clara” y luego al probarme lo que tenía en mente cambié de opinión en algunas cosas como por ejemplo encaje y mangas. Al verme al espejo me di cuenta que no era yo. Así que seguí probándome otros hasta que logramos decidirnos entre dos diseños, diferentes en cuanto a la tela, pero siempre con características similares. ¡Hasta que me decidí por EL VESTIDO!

¡Así que chicas, ABEMUS VESTIDO DE BODA! Me siento súper emocionada y contenta de mi decisión, cada vez estamos más cerca del gran día.👰🏻👦🏻💍